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Crema Fría de Tomate y Sandía con un Ravioli de Queso de Cabra



Ingredientes

    -200 gr. de sandia sin corteza ni pepitas
    -600 gr. de tomate maduro
    -6 hojas de albahaca fresca
    -2 dl. de aceite de oliva virgen extra
    -sal
    -pimienta
    -hielo
    -2 láminas de pasta filo
    -50 gr. de queso de cabra

Preparación

Limpiar la sandía, retirandole todas las pepitas y toda la corteza. El tomate por su parte lo lavaremos muy bien, con agua fría, y le retiraremos las partes menos tiernas. Los cortaremos en cuartos para facilitar su turbinado.

Deshojaremos la albahaca, desechando para este preparado los tallos. Las hojas de albahaca deben ser muy aromáticas y frescas.

En una thermomix o con una turmix, trituraremos el tomate junto con la sandía y las hojas de albahaca. Mientras turbinamos el conjunto añadiremos el aceite de oliva virgen extra, que nos permitira dar una textura mas densa a la crema; el aceite logra emulsionarla. A mayor cantidad de aceite, mas densará la crema. Nos interesa una textura ligera, pero bien ligada; una crema demasiado pesada no es tan refrescante ni el paladar lo acepta del mismo modo.

Además, eso nos obligaría a usar demasiado aceite;y el aceite en exceso predomina sobre los otros ingredientes. Mientras realizamos el turbinado, añadiremos unos cubitos de hielo, imprescindibles si usamos thermomix. El calor que provoca el mixado, nos deteriorá el color de las cremas. Se puede contrarestar de este modo tan sencillo, añadiendole cubitos de hielo.

Colaremos la crema con un colador de rejilla. Seguidamente la pondremos a punto de sal y pimienta, lista para servir. La guardaremos en frio.

Esta es una crema que aguanta en perfecto estado dos días, a partir de entonces, su calidad baja ligeramente. Por otro lado elaboraremos el ravioli de queso de cabra que será la guarnicián con la cual serviremos esta crema. Extenderemos la pasta filo en una superficie limpia y sobretodo seca, dado que la pasta filo se rompe si se moja con agua. Con la ayuda de un pincel, untaremos toda la superficie de la pasta con mantequilla clarificada. Esta mantequilla nos permitirá que la masa se pueda doblar con facilidad sin tener riesgo de que se rompa.

Cortaremos un rectángulo de unos 8 cm de costado, en el que colocaremos en el centro una porción de 10 gr. de queso de cabra. Cerraremos el queso con la propia pasta filo, procurando que se mantenga igualmente la forma cuadrada del ravioli.

Guardaremos el ravioli en la nevera, cerrado herméticamente hasta el momento de servir la crema. En este momento, untaremos con más mantequilla clarificada y hornearemos el ravioli durante 4 minutos a 180 grados. Se puede hornear durante más tiempo el ravioli, pero tampoco es imprescindible que se funda todo el queso, solo es necesario que se cueza la pasta y el queso no tenga frío de nevera.

Serviremos la crema, acompañada de dicho ravioli. Decoraremos con aceite de albahaca, y con una ramita de eneldo.

Servir frío.