La cocina de los spa: fusión saludable

Aunque los spas has existido hace muchos años, el interés que han despertado es reciente. Ya no son los lugares donde ricos y famosos van a eliminar algunos kilos y a someterse a tratamientos faciales, sino centros especializados que ofrecen un programa intensivo orientado a la reeducación del cuerpo humano. La nutrición es parte fundamentel, considerada a un mismo nivel de importancia con la práctica de ejercicios físicos y las terapias antiestrés. En un programa tipo,el total de calorías diarias se mantiene al mínimo y éstas se distribuyen entre las comidas regulares y "los picoteos"que se sirven durante el día.

El problema de imagen que tradicionalmente ha acompañado a los spas es la creencia de que en ellos sólo se sirve "comida para conejos"; es decir,una dieta escuálida y muy poco atractiva. Ciertamente, resulta bastante difícil ofrecer comidas abundantes y sabrosas cuando los comensales deben someterse a un estricto régimen de sólo 800 calorías.

Presentar apetitosamente un plato compuesto de una pocas rodajas de zanahorias, una hoja de lechuga y unos cuantos porotos verdes fue, durante mucho tiempo, el gran desafío.

Pero, en los últimos años ,los spas del mundo han realizado un giro significativo en sus menús, en gran parte debido a que han asumido los nuevos criterios nutricionales,que abominan de las dietas demasiado estrictas, permitiendo a sus clientes consumir más calorías.

A la vez han desarrollado la creatividad en la preparación de los platos. Muchos de los principios usados en restoranes de categoría se aplican actualemnte en los menús de spas: una gran variedad de ingredientes seleccionados por estacionalidad y calidad, cuidadosamente preparados y en porciones adecuadas. Los sabores también han cambiado, hoy son más atrevidos, como resultado de audaces incursiones en el mundo de nuevos ingredientes que se fusionan con diversas cocinas étnicas. Técnicas apropiadas,como el grillado, la parilla y la cocina en papillote o envoltorios son las preferidas. E incluso, para deleite de muchos, sorpresivamente han debutado en los menús, platos que un día fueron prohibidos, como pizzas, pastas, granos, panes y papas.

Así los saludables menús de spa ya no son sinónimo de comida aburrida. Todo lo contrario. En estos sitios se puede comer formidablemente sin descuidar el "bienestar corporal"
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