Propiedades Medicinales de la Avena

La avena (Avena sativa) es una planta anual (Poáceas) cuyo origen aún es desconocido, aunque crece silvestre en Sicilia, Italia. El cultivo de este cereal se remonta a fines de la Edad del Hierro en la parte central de Europa, producto de sus reconocidas propiedades alimenticias (proteínas de alto valor biológico, grasas, vitaminas y oligoelementos). Entre los principales componentes ubicados en la semilla se encuentra la gramina, un alcaloide indólico que también se haya presente en el centeno, la cual ha demostrado poseer propiedades sedantes a través de sus extractos alcohólicos.

El contenido en minerales (especialmente en magnesio) hacen de ella un invalorable aporte nutricional en casos de osteoporosis. La semilla sin decorticar se emplea popularmente merced a sus propiedades tónicas y defatigantes atribuibles posiblemente a la trigonelina (presente también en el fenogreco).

Sin embargo en la actualidad, la avena ha sido revalorizada desde el punto de vista dermatológico. En Alemania se recomendaba bañar a los niños con decocciones de paja de avena para reforzar y tonificar la piel. Sobre el cabello ejerce un efecto fortalecedor y sobre la piel produce un efecto emoliente (debido a sus componentes lipídicos y oligosacáridos) útil en procesos eccematosos e irritaciones cutáneas. La harina de avena y el extracto coloidal obtenido de los frutros al 10 se emplea bajo la forma de geles, cremas, jabones, champúes y lociones capilares en aplicaciones tópicas.

Por el Dr. Jorge Alonso
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