Patatas bravas

Por Dela · · Paso a paso

Ingredientes

Para la salsa:

500 g de tomates rojos o maduros
2 cucharaditas de tomate en polvo
1 y 1/2 cucharaditas rasas de pimentón picante de la Vera (Extremadura)
1/2 cucharadita rasa de harina
1/3 de vasito de vinagre
aceite de oliva virgen extra
sal

Para las patatas:

Patatas nuevas o patatas especiales para freír
Aceite de oliva virgen extra
Sal

Preparación

Paso de la receta Patatas bravas (1 de 12)

Rallamos los tomates y los ponemos en una sartén con un poco de aceite, dejamos que se fría a fuego lento. Ponemos un poco de sal.

Paso de la receta Patatas bravas (2 de 12)

Paso de la receta Patatas bravas (3 de 12)

Añadimos el tomate en polvo, el pimentón picante, la harina y el vinagre. Dejamos cocer unos minutos para que se vaya el vapor del alcohol del vinagre y deje su aroma. Probamos de sal.

Paso de la receta Patatas bravas (4 de 12)

Paso de la receta Patatas bravas (5 de 12)

Paso de la receta Patatas bravas (6 de 12)

Paso de la receta Patatas bravas (7 de 12)

Pasamos la salsa de tomate por un colador o tamiz, vemos como quedan las semillas en él.

Paso de la receta Patatas bravas (8 de 12)

Paso de la receta Patatas bravas (9 de 12)

Aquí teneis la salsa ya terminada, queda fina y de un color precioso.

Paso de la receta Patatas bravas (10 de 12)

Mientras que se hace la salsa, pelamos, lavamos y troceamos las patatas del tamaño que más nos guste. Las freímos en abundante aceite, a fuego lento, que se cuezan. Cuando estén a medio hacer las retiramos, y a los 10 minutos (justo cuando la salsa esté hecha) volvemos a poner la sartén al fuego, y cuando el aceite esté caliente echamos las patatas para que se doren.

Las sacamos, escurrimos sobre papel absorbente y las colocamos en un plato. Le ponemos la salsa por encima y listas.

Paso de la receta Patatas bravas (11 de 12)

Paso de la receta Patatas bravas (12 de 12)

RECOMENDACIONES:

Para quien no le guste tan picante o que no pique la salsa porque hay niños, puede mezclar los pimentones dulce y picante a partes iguales, o sólo utilizar el dulce y darle un toquecito con el picante.

Si no se utiliza toda la salsa la guardamos en un frasco en el frigorífico. Y cuando se vaya a usar, se le echará un poquito de agua para que al cocer vuelva a quedar con la misma consistencia.

A quien la ácidez del tomate no le guste o no le siente bien, puede añadir un poquito de azúcar.

 

NOTA:

Esta receta inspirada en la de COCOLISA, es casi toda ella seguida al pie de la letra, pero con unos poquititos cambios, apenas nada.